Peña Gómez: Acerca de las relaciones Dominico-Haitiana

Discurso ante la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), el día 7 de julio de 1993, a continuación:

No es difícil comprobar que en los actuales momentos determinados sectores de la sociedad dominicana no tienen una clara comprensión de la actitud que como nación y como Estado debemos asumir los dominicanos frente a los problemas que nos crea esa realidad que es la vecina República de Haití.

Sin desconocer los agravios y los favores históricos que han tenido lugar en las relaciones de ambos países, lo lógico y lo beneficioso en las actuales circunstancias es actuar partiendo de la base de que somos dos comunidades sociales cuyos procesos históricos han culminado en dos nacionalidades diferentes. Diferentes no por diferencias biológicas, como han querido argumentar algunos, sino diferentes porque los fenómenos sociales que crearon una y otra nación perfilaron particularidades culturales que las han definido a cada una con su propia identidad. Diferentes somos, pues, de los haitianos como diferentes somos de cualquier otra nacionalidad.

Ahora bien, sea cual sea la forma en que se manifieste el criterio de los dominicanos frente a Haití y sus nacionales la realidad es que la inmigración haitiana que en los últimos años ha recibido de manera ilegal nuestro país ha sido la principal responsable de múltiples y muy graves problemas.

A ese tipo de inmigración hay que ponerle coto mediante la aplicación estricta de nuestras leyes de inmigración y mediante la creación de los mecanismos capaces de evitar su continuidad. Sin embargo, la solución del problema de la inmigración no debe considerarse como la panacea de los problemas haitianos.

La República Dominicana y la República de Haití sólo podrán mantener una vecindad armónica y provechosa en la medida en que sean capaces de establecer unas relaciones internacionales, bien reglamentadas, transparentes y respetuosas de sus soberanías nacionales. Y para que esto sea posible es obligatorio enfocar los problemas en toda su dimensión, globalmente, sin dejar resquicios donde puedan ocultarse resquemores de ninguna naturaleza. Junto al problema inmigratorio es preciso definir las relaciones económicas, políticas, sociales, culturales. No se debe dejar ningún cabo suelto, es necesario, de una vez por todas, sentar las bases de la indispensable conveniencia pacífica entre las dos naciones.

Si así lo hacemos es mucho lo que la República Dominicana puede obtener como beneficio de esa vecindad.

El Gobierno Compartido del PRD se propone revisar dentro del marco de nuestras conveniencias geopolíticas las relaciones de la República Dominicana con la vecina República de Haití, principalmente en su aspecto migratorio, e intercambio comercial, ayuda mutua en el área industrial y desarrollo fronterizo, teniendo en cuenta nuestra situación geopolítica y la diferencia cultural de nuestro pueblo.

Para tales fines el Gobierno Compartido del PRD iniciará las gestiones internacionales que fueren necesarias para fortalecer y acelerar los programas de conservación de los recursos naturales entre la República Dominicana y la República de Haití.

Otras medidas no menos importantes serán:

  • Aplicar estrictos controles fitosanitarios para la radicación de las plagas.
  • Mantener un permanente y eficiente control fronterizo para impedir la migración ilegal.
  • Legalizar el comercio y penalizar el contrabando institucional, organizado entre ambos países.

Además se propondrá la formalización de un amplio acuerdo de preferencias recíprocas, que pueda dar paso a esquema de cooperación sectoriales.

NOTA: Cortesía de la Coordinación General del Foro Renovador. 17 de septiembre 2023.


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