El segundo choque verbal en un mes entre León XIV y el mandatario se produce en vísperas de la llegada al Vaticano del secretario de Estado, Marco Rubio
Lo que era insólito hace un mes, un presidente de Estados Unidos que ataca a un papa y que este le responda, parece que no va a quedarse en excepción. Donald Trump volvió a criticar a León XIV el lunes —dijo que “pone en peligro a muchos católicos y mucha gente” y apoya que Irán tenga armas nucleares— y en la noche del martes, el Pontífice le respondió. Lo hizo con temple y con una sonrisa, a su estilo, pero acusó prácticamente al mandatario de mentir: “La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad: la Iglesia lleva años hablando contra todas las armas nucleares, así que no hay duda al respecto, y por tanto simplemente espero ser escuchado por el valor de la palabra de Dios”.
Está claro que León XIV quiso salir al paso de las declaraciones de Trump. Decidió salir a hablar con la prensa que le esperaba a la salida de su residencia en Castel Gandolfo, a media hora de Roma, donde se retira a descansar lunes y martes. Sabe que los periodistas están ahí esperando y algunas veces habla y otras no, así que él decide cuándo le interesa hacerlo, sin depender de hacer saber lo que piensa insinuándolo entre líneas en un discurso.
Es una modalidad novedosa de comunicación, que ni Francisco empleaba, pues normalmente el contacto directo con los medios se reducía a los viajes papales, en el avión. De hecho, la primera vez que el Papa reaccionó a las críticas de Trump fue al inicio de su viaje a Argelia, hace un mes: “No tengo miedo a la Administración de Trump (…) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”. Robert Francis Prevost dijo en todo caso sobre el mandatario que no deseaba “entrar en un debate con él”, pero que “el Evangelio es claro” y “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”.
Tras la segunda andanada de Trump del lunes, este martes ya había hablado con los medios el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, y parecía que esa iba a ser la respuesta vaticana. Manejó la misma idea que luego esgrimió León XIV: “El Papa sigue adelante por su camino, predicando el Evangelio y la paz, como diría San Pablo, en toda ocasión, oportuna e inoportuna. Que esto guste o no es otra cosa. Entendemos que no todos comparten la misma opinión. Pero esa es la respuesta del Papa”, explicó.
El hecho de que luego el Pontífice decidiera hablar en persona indica el grado de tensión y seriedad que ha alcanzado este enfrentamiento. Más aún cuando este nuevo incidente se produce a dos días de la llegada a Roma del secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, precisamente para intentar recomponer las relaciones con el Vaticano y también con el Gobierno de Giorgia Meloni, igualmente atacada por el magnate. Rubio se entrevistará con León XIV este jueves, y al día siguiente, con la primera ministra italiana.
Trump intervino el lunes en un programa de la cadena conservadora y cristiana Salem News Channel. Al preguntarle el periodista por qué el Papa no ha hablado del arresto de Jimmy Lai, editor de prensa y activista por la democracia de Hong Kong, de religión católica, respondió: “Bueno, el Papa prefiere hablar de si está bien que Irán tenga un arma nuclear. No creo que eso sea bueno (…). Creo que está poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente, pero supongo que si depende del Papa, él cree que está bien que Irán tenga un arma nuclear”.
Era el segundo ataque en un mes, después de que el pasado 12 de abril, Trump arremetiera en las redes sociales contra el Pontífice, un hecho sin precedentes. Afirmó que Prevost es “débil ante la delincuencia”, “nefasto en política exterior” y debería “dejar de complacer a la izquierda radical”. Ya entonces le acusó de estar alineado con Irán: “No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela (…) No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido POR UNA APLASTANTE MAYORÍA”, escribió en su perfil de su red social, Truth. Remató su invectiva publicando una foto creada con inteligencia artificial en la que él mismo aparecía como Jesucristo, aunque la borró horas después. Durante los días del cónclave, hace ahora un año, ya publicó una imagen en la que estaba vestido de papa.
El enfrentamiento a distancia entre el primer papa estadounidense y Donald Trump ha ido en aumento desde el pasado mes de enero, a raíz de las críticas del Papa a las políticas de inmigración de la Casa Blanca, a la intervención en Venezuela y, sobre todo, al ataque a Irán. También, y no es motivo menor, por el uso de la religión que hacen Trump y sus colaboradores más cercanos, incluso para justificar la guerra como una especie de cruzada.

